Seguridad Social en Uruguay

América Latina tiene una larga historia de protección social. Este último aparece en su forma original a principios del siglo XX. Durante el primer semestre del año, todos los países de la región están aplicando sistemas basados en el modelo europeo “Bismarckiano” de protección social. Lo último conocido como “corporativista”, organiza la protección de los trabajadores asalariados contra los riesgos sociales.

El BPS y Mides en Uruguay

Protegiendo de los riesgos sobre (enfermedad, discapacidad, vejez, desempleo, etc.) mediante el establecimiento de sistemas de contribuciones obligatorias de los empleados/empleadores al seguro, gestionadas por sector de actividad profesional, se encuentra el BPS y en gran importancia el Mides por la cual hemos creado esta página de asistencia para poder saber las fechas de acreditación de los saldos de la tarjeta Mides.

Historia

Así, la “primera edad” de la protección social en América Latina está viendo el florecimiento de múltiples fondos de seguros sectoriales (servicio público, industria, transporte, energía, etc.) cajas de previsión  que cubrirán al final de los años 1970, hasta el 70% de los trabajadores asalariados.
Este movimiento fue detenido, antes de ser desafiado significativamente.
El neoliberalismo que estallará a partir de los años 80.

proteccion social

A medida que la región se convierte en laboratorio mundial de esta ideología, los estados latinoamericanos están entrando en la era de la hiper-austeridad presupuestaria y organizar la reducción drástica del gasto social.
A lo largo de los años ochenta y noventa, el nivel de cobertura y la oferta de protección
y la solidaridad declinará en favor de la multiplicación de esquemas basados en el principio de
en la lógica de la responsabilidad individual (seguro privado, capitalización).

Esta dinámica, favorecida por la explosión del trabajo informal en toda la región (por lo tanto, no
sujeto al principio de contribución), irá acompañado de una política de lucha contra la
la pobreza reducida a la focalización de las poblaciones vulnerables a las que, en una lógica de
Además de la prestación de “asistencia”, se pagan prestaciones mínimas e individualizadas en forma de múltiples programas, financiados directamente por el estado.

Desde la perspectiva de los proponentes de estas políticas, la recuperación económica por parte de la
las políticas de oferta y el fortalecimiento del mercado debían garantizar un aumento general del nivel de vida de la población y una mejor integración de los trabajadores en el mercado de trabajo. Esta progresión virtuosa debería darles acceso a un mercado de los servicios de seguros privados en el ámbito de la cobertura del riesgo de vida.

En este contexto, el Banco Mundial ha desarrollado a lo largo de los años muchos productos y servicios nuevos. La institución defiende hoy en día la idea de la “gestión del riesgo social”. Este
Este último debe inspirar los modelos de protección social. Reconociendo que los pobres
constituyen la categoría de la población más vulnerable a los riesgos sociales – riesgos
que, según reconoce la institución, son un impedimento para el desarrollo económico y social, y
propone que la política social se base en una asociación entre los interlocutores sociales y el
público/privado.

La lucha contra la pobreza

Planes selectivos para “mantener a los pobres en el acceso a los servicios sociales”; y
no ser excluido de la sociedad y evitar la adopción de estrategias de supervivencia que tengan un impacto negativo en las repercusiones irreversibles cuando la situación se deteriora.

Y el mercado tiene la tarea de asegurar la protección de los individuos progresivamente insertado. En este caso, la gestión del riesgo debe considerarse como una cuestión de responsabilidad individual.
Durante los dos decenios neoliberales, la organización económica y social del subcontinente se basó en las recomendaciones del “Consenso de Washington”.

Así, para hacer frente a las crisis de la deuda pública externa, entonces los procedimientos internos, se llevan a cabo en todas partes – a cambio de préstamos condicionados del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial – a la liberalización, la privatización y la apertura de los mercados a los negocios e inversiones internacionales, a la reducción la esfera del estado en la economía y la sociedad – el estado mínimo -, hasta la decadencia del gasto público, y las tasas de impuestos.